Sé muy bien lo que un día fui, se que el niño que nació en este mundo un 1 de abril de 1987 no se juzgaba por nada. Sé que soy mucho más que cada uno de los reflejos que me hacen los demás, tanto los que me agradan como los que me desagradan. Sé que la satisfacción que siento en otros cada vez que siento no avanzar, en realidad es alimentada por cada justificación que yo mismo uso para contestarles. Sé que a veces demuestro más de lo que me muestro. Sé que a mi ego, como al tuyo, les encanta el sufrimiento y que mi sensación de estancamiento produce en tu ego la tranquilidad de continuar en la zona de confort. Sé que eso mismo me genera impotencia y la impotencia alimenta al mío, pues no estoy estancado, simplemente estoy viviendo la experiencia que elijo en cada instante. Sé que cada vez que me siento pequeño ante ti engrandezco mi ego y que cuando me siento por encima de ti, lo sigo alimentando exactamente igual. Sé que tu reflejo me ayuda a darme cuenta de QUÉ soy en realidad. Sé que a cada persona que alegra mi malestar, en realidad sólo le molesta el suyo, pero no deja de ser un recordatorio de cuanto me molesta el mío. Te veo cuando te alegra ver que “aún no he conseguido algo”, pero en realidad da igual que te vea, he de verme a mí en todo momento y recordarme que no hay nada que lograr. Me veo cuando pretendo lograr una meta y sufro para llegar a ella, cuando en realidad ya estoy construyendo AHORA eso que quiero. Me aburre agradar los oídos de otros, porque en realidad lo que me aburre es convencerme una y otra vez de que YA estoy en mi camino. Sé que los enfados ya duran un abrir y cerrar de ojos, pero también sé que eso le encanta a mi ego, le abro la puerta y le digo “hola amigo” seguido de un “nos vimos, hasta lu-ego”. Yo no soy mi importancia, ni mi impaciencia, ni mis pensamientos, yo sé que soy lo que veo y lo que no veo de mi, ahora no ver esa otra parte no significa que no la sienta. Sé que estoy cada vez más cerca de lo que un día fui y sé que eso le sigue encantando a mi ego porque aún no se siente lo suficientemente en peligro. Sé por experiencia, si no no lo sabría, que hay algo más que lo que nos cuentan, pues me he probado y me he sentido más allá de mi cuerpo. Sé con certeza que algo grande me espera, pero no grande de espectacular, algo tan grande que alimentará mi ego hasta reventarlo y cuando esto ocurra, no habrá nada más que sostener más que la verdad de lo que soy, pues por mucho que me confundas querido amigo, eso ya está sucediendo, pues YA hoy SOY y te vas a tener que joder. Sé que no voy a ser feliz, pues sé que cuando me de la gana puedo SER sienta lo que sienta en ese momento. A la mierda tú y a la mierda YO, pues yo no soy YO, sino SOY. Si aún te preguntas con quien estoy hablando, te lo aclaro… hablo conmigo mismo y te lo cuento. Si después de haber leído todo esto aún te preguntas que es el ego, te lo explico de forma sencilla, si te miras al espejo y hay una mínima sensación de juicio hacia lo que ves, dile hola al colega y juega a perderlo de vista, pero ojo… a él, no a ti.

Gracias por tu reflejo.